La tradición hotelera de la familia Dolci se ha caracterizado por que el objetivo de su trabajo fuera siempre e indiscutiblemente el cuidado de sus clientes. La necesidad de hacerlos sentir en su casa, de darles todo lo que necesitan para que su estadía se vuelva inolvidable ha contribuido para que en Cesenatico sea uno de los hoteles más buscados y solicitados.